El aborto es la pérdida del embarazo en un momento en el que el feto o embrión no es viable, es decir que no es capaz de sobrevivir fuera del útero materno.
Tipos de aborto o interrupción del embarazo:
Aborto espontáneo: es aquel que no se da de forma intencionada, sino a causa de una serie de complicaciones en el feto o en la madre. Ocurre generalmente durante las 12 primeras semanas de gestación y no necesito ningún tipo de intervención quirúrgica pero a partir de las 20 semanas se denomina muerte fetal. Algunas causas del aborto espontáneo como niveles hormonales anómalos, diabetes, mayor de edad, infecciones, obesidad y problemas físicos en los órganos reproductores de la madre.
Muerte fetal: cuando el aborto ocurre con posterioridad en las 20 primeras semanas de gestación se conoce como una muerte fetal y en estos casos siempre se requiere de una cirugía para extraer el feto del útero. Solo ocurre en menos del 1% de los embarazos. Los síntomas de una muerte fetal suelen ser: detectar menor movimiento del bebé, espasmo, dolor en la pelvis, espalda o en el vientre. Aborto inducido: es aquel que se realiza por voluntad propia de la mujer y hay dos tipos de forma de interrumpir un embarazo.
Aborto médico: se toma un medicamento para llevar acabo el aborto solo se puede llevar acabo durante las primeras 9 semanas de embarazo, el más común es la mifepristona una hormona que bloquea la progesterona. Este y otros medicamentos se toman mediante tres sesiones en una clínica bajo la supervisión de un médico y pueden surgir algunos sangrados vaginales a causa de los medicamentos. El aborto médico tiene una efectividad de aproximadamente el 97%.
Aborto quirúrgico: se realiza una cirugía para extraer al feto existen dos métodos frecuentes de aborto quirúrgico por aspiración con vacío manual que se puede hacer mediante las 12 primeras semanas de embarazo y consiste en la extracción de todo el tejido que contiene el útero con un instrumento succionador de manera manual, dilatación y evacuación. Este se puede practicar tras el primer mes de embarazo pero siempre antes de la semana 13. Consiste también en la extracción del tejido que reviste el útero pero se realizó a través de una máquina.
En ambos casos se dilata el cuello uterino y se introduce un tuvo a través del cual se succiona todo aquello a eliminar para completar el aborto, la operación se realiza con anestesia local, tras esta operación puede surgir sangrado y cólicos menstruales, la efectividad del aborto quirúrgico es cercana al cien por ciento.
Después de un aborto: se suele realizar un examen del útero adicional para determinar si queda tejido fetal en el útero, también se estudia si los restos expulsados correspondían a un feto o a una mola hidatiforme, una masa de células que son el resultado de un óvulo no desarrollo correctamente. En caso de que queden restos se recurre a un legado. Al cabo de 3 o 4 semanas de haber sufrido el aborto el ciclo menstrual vuelve a la normalidad.